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Hablar del Restaurante 1810 es hablar de una parte importante de la historia contemporánea de Querétaro. A 36 años de su fundación, este emblemático espacio ubicado frente a la Plaza de Armas ha trascendido su vocación gastronómica para convertirse en un punto de encuentro donde convergen la política, la sociedad, la cultura y, de manera especial, el periodismo queretano.


Desde que abrió sus puertas el 25 de julio de 1990, inspirado en las tradicionales terrazas europeas, el 1810 cambió la forma de disfrutar el Centro Histórico. Sus mesas han sido testigos de innumerables conversaciones que, en muchas ocasiones, terminaron convirtiéndose en noticias que marcaron la vida pública del estado.



Para varias generaciones de reporteros, fotógrafos y comunicadores, el 1810 ha sido mucho más que un restaurante. Ha funcionado como una auténtica sala de prensa, escenario de ruedas de prensa, entrevistas exclusivas, reuniones de trabajo y encuentros espontáneos entre periodistas, funcionarios, empresarios y actores políticos. En ese espacio se han dado anuncios trascendentales, se han construido relaciones profesionales y se han escrito incontables páginas de la historia de Querétaro.


Su privilegiada ubicación frente a la Plaza de Armas y su ambiente tradicional lo han convertido en un referente obligado para quienes visitan la capital queretana. A lo largo de estas tres décadas y media, ha sabido conservar la calidad de su servicio, la esencia de su cocina mexicana y ese ambiente que lo distingue como uno de los sitios más representativos del Centro Histórico.



Hoy, al celebrar 36 años de vida, el Restaurante 1810 no solo festeja una trayectoria de éxito gastronómico, sino también su invaluable aportación como punto de encuentro de la vida pública queretana. Para el gremio periodístico, seguirá siendo ese lugar donde las noticias nacen entre una taza de café, una entrevista de último momento o una rueda de prensa que, con frecuencia, termina formando parte de la historia del estado.


Felicidades al Restaurante 1810 por 36 años de clase, tradición y por seguir siendo un ícono del periodismo y de la vida social de Querétaro.